El presupuesto no sirve para adivinar el futuro 

Cuando armamos un presupuesto no pretendemos acertar exactamente lo que va a ocurrir. Su verdadero valor está en permitir anticipar escenarios, detectar riesgos y tomar decisiones antes de que los problemas aparezcan, y de esta forma intentar que se acerque la realidad a la simulación que hicimos anteriormente.